martes, 22 de mayo de 2018

Hace rato no aparecía por acá

 Hace rato que no aparecía por acá. Y no me estoy refiriendo a mí, que aunque ando un poco desaparecida cada tanto dejo mi huellita bloguera.
El que estaba desaparecido por este espacio es el michi, que sé que tiene por ahí su club de fans que pregunta por él. Les traigo por eso algunas fotos recientes de este último fin de semana, en la que notaran que anda paseando por los tejados.
Tan lindo! Sobre el techo del quincho
Hace rato que no lo dejábamos salir. Después de algunos encontronazos con gatos de la cuadra lo tenía bastante vedado. Sin embargo, uno de sus enemigos más acérrimos (un minino gris que pertenecía a la casa de la esquina pero estaba siempre en la calle) ya no está porque su familia se ha mudado. Sin este gato dando vueltas por ahí nos sentimos un poco más tranquilos de dejarlo salir.
Se quedaba ahi un rato
Aprovechando un rato de sol le dimos el gusto, y estuvo a sus anchas yendo y viniendo. Lo bueno es que subía al techo, estaba un ratito y después bajaba. Se entretenía en el patio oliendo las plantas, y disfrutó bastante.



♥♥♥
 Estos días ya comenzó el frío y como quien no quiere la cosa se venía situando delante de la estufa. Finalmente hicimos caso a su indirecta y prendimos el artefacto mágico del calor. Ya no se mueve de ahí, feliz se encuentra.

Sobre la medianera.
La imagen final me causa muchísima gracia por la carita que pone. Nos reíamos porque le poníamos un ratoncito de juguete sobre su cabeza y no se lo quitaba. Evidentemente nos divertimos barato.
Sobre otros temas, estos días a las corridas en la oficina, y ocupada con otras cositas. El finde fue muy familiar, estuvo lindo porque compartimos con los afectos. También anduve editando fotos de una sesión que tuve y terminé un fotolibro que será regalo de cumpleaños para el ahijado de mi marido. Contenta con esos avances.

¿Cómo han estado ustedes?

lunes, 14 de mayo de 2018

Los libros de marzo y abril


Durante marzo y abril es poco lo que he leído. Y como por una cosa u otra no había compilado post de ninguno de esos meses acá va uno que los engloba a ambos.

Por mis manos pasó una saga bastante boba pero que me entretuvo mientras estuve de vacaciones, que es básicamente el momento en que más dedicada a la lectura me encontré durante ese tiempo. Eran cinco libros pero en realidad era como uno cortado en partes, así que me referiré a todos como si fueran uno solo:

Los chicos del calendario, de Candela Rios.
La historia habla de Candela, una chica a la que su novio ha dejado. Ella enojada por el modo en que se había dado habla con una amiga sobre una teoría que tiene sobre los hombres. De manera impulsiva y sincera da su opinión, casi como un desafío. La amiga la graba sin que ella se de cuenta y sube el video a internet, creando un antes y un después en la vida de Candela.
En la revista donde trabaja la instan a demostrar lo dicho, y para ello deberá conocer a doce postulantes, uno por mes. En ese transcurso ellos le demostraran si está en lo correcto o equivocada.
Los libros se dividen por meses. Ahí nos va contando sobre cada chico del calendario. Como lo elije, que cosas aprende de la experiencia de conocer a cada uno de ellos. Con algunos tiene simpatía instantánea, con otros le cuesta más. A algunos los ayuda a resolver algún tema personal, con otros ella va creciendo y aprendiendo sobre ella misma. En el medio alguno le llega al corazón.
En fin, no mucho más que decir. Para pasar el rato está bien, a veces hay unos cuantos clichés, temas previsibles. No sé si recomendaría su lectura con mucho énfasis, pero tampoco la desalentaría. Una saga para leer mientras se toma sol en la playa, como fue mi caso.

La tercera persona, de Ava Hocsem.
Este libro si me gustó mucho y lo recomiendo. De fácil lectura, y bastante entretenido.
Es una comedia de enredos. Una novela dialogada que cuenta la historia de tres mujeres, que no se conocen pero están relacionadas entre sí. Sin saberlo compartirán hombres, dudas e inquietudes.
Los protagonistas necesitan todos de una tercera persona para descubrirse realmente.

¿Qué han estado leyendo últimamente? ¿Algo para recomendar?

jueves, 10 de mayo de 2018

Ruinas Mayas: Cobá

Para continuar con el tema de las ruinas mayas, les traigo ahora el último sitio arqueológico que visitamos: Cobá.
En Cobá. Camino para llegar a las ruinas. 
Este quedaba un poco más alejado de Playa del Carmen, pero igual era sencillo llegar usando un bus local. Lo tomamos temprano en la terminal y nos dejó en la puerta de entrada de las ruinas.

Pagamos el ticket correspondiente y nos pusimos en marcha siguiendo un bonito camino entre los árboles.


Aquí la zona es bien selvática, la vegetación exuberante, pero imposible perderse ya que está todo bien señalizado.

Cancha de juego de pelota
Los caminos son ideales para caminar. Para quien no puede hacerlo o prefiere mayor comodidad, se puede pagar para que unos muchachos lo carguen a uno en un carrito. Son taxis de tracción humana, impulsados por pedaleo. También se pueden alquilar bicicletas. Mucha gente vimos usando este tipo de transporte.

Tres conjuntos de ruinas para visitar, siendo la de la pirámide Nohoch Mul la más impactante.

Es a la última que fuimos, visitamos primero unas construcciones menores. Algunas funcionaron como templos, otras para cuestiones más administrativas de esa antigua civilización.
Lindas construcciones
La pirámide principal tiene 42 metros de altura y todavía se puede subir. Nos dijeron que durante este año se sigue permitiendo, pero que luego pasará a estar prohibido. Supongo que es para protección de la misma.

La piramide principal. Puede subirse.
A mí me encantó lo de poder ascender. Los escalones son algo irregulares pero hay una soga estratégicamente ubicada, de la cual uno puede agarrarse para llegar. Durante la subida no hay tanto problema, pero al bajar se convierte en una gran ayuda. Es que el mirar hacia abajo da algo de vértigo.


La soga ayuda
El día que nosotros fuimos hacía bastante calor, por lo que la subida se hizo pesada. Pero valió la pena, la vista es digna de ver. Allí uno se siente rodeado de selva. Mire hacia donde mire hay muchísima vegetación.

Rodeados de selva!
Les dejo algunas fotos que tomamos en la visita, para que aprecien lo que les cuento.

Desde la cima.

Impacta ver la selva
Como el sitio arqueológico está más alejado teníamos un horario que cumplir para llegar al bus que nos regresaría a Playa del Carmen. No tiene el servicio mucha frecuencia, pero nos funcionó de maravillas. El tiempo es el suficiente como para visitar y darse una idea de este grupo de ruinas.
Gente en la piramide
A nuestro regreso tuvimos ese día de hecho un tiempo para seguir paseando por la calle principal, hacer algunas compritas, y seguir disfrutando de la ciudad.

¿Qué opinan de Cobá? ¿Les pareció impactante? ¿Se hubieran animado a subir a la pirámide principal?



lunes, 7 de mayo de 2018

Tulum: ruinas mayas junto a la playa (¡una belleza!)

Retomo los relatos viajeros y continúo contándoles de nuestras vacaciones en México.
Le ha llegado el turno a otro sitio de ruinas mayas: Tulum.
Este lugar es muy visitado y realmente vale la pena de ver. Nosotros llegamos desde Playa del Carmen con un bus local, una opción cómoda y económica.

Su nombre actual, “Tulum”, significa en maya “muralla”. Se considera que fue un importante centro de culto para el llamado “dios descendente”. Se diseñó con el concepto de “cuatro esquinas” que hace referencia a los puntos cardinales.





Lleno de iguanas tomando sol



Carteles explicativos




Uno de los edificios más importantes se llama El Castillo y está construido frente al mar, es probablemente una de las construcciones más antiguas de la ciudad. Es una construcción impresionante que tiene presenta elementos que hacen referencia al Se asienta sobre un acantilado, y en la parte inferior hay una cueva (que  representa el inframundo).
Además este edificio cumplía con la función de faro, ya que cuando los navegantes mayas lo visualizaban sabían que era el momento de tomar el canal que dividía el arrecife de coral. De esta manera se evitaban chocar con el arrecife y salvaguardar las mercancías que transportaban.

Tulum tuvo gran trascendencia para el comercio del México Antiguo.
Actualmente se pueden visitar las ruinas, las cuales están bien señalizadas y cuidadas. Algo que me gustó mucho es la cercanía del mar, con la posibilidad de bajar directamente a la costa. Era temprano pero había bastante gente por ahí. También unas cuantas iguanas que tomaban sol tranquilamente sobre las piedras.

Muy cerca del sitio arqueológico y siguiendo un camino se desemboca en las playas, que cuentan actualmente con cómodos paradores. Nosotros nos dirigimos hacia uno de ellos en donde alquilamos unos camastros para pasar el día. Aprovechamos a almorzar ahí, ya que de un restaurante cercano nos traían la comida a la playa. ¡Mejor imposible!
de postal

Fue otro día de relax en bellas playas, de conocer un poco más de esta cultura antigua.
Les dejo algunas fotos que tomamos allí. ¡Espero que les gusten!



Miren que lindo sitio..

Paradores para el disfrute